jueves, 10 de agosto de 2017

¡Nos vamos de vacaciones!

Mientras Titú se pasea en sus sueños, Carlos y yo hemos decidido tomarnos unas vacaciones bien merecidas. Aún no sabemos si nuestros sueños nos acompañarán en nuestro periplo, pero si no vienen, encontraremos otros distintos.

Y es que los sueños no tienen límites. Si pierdes unos, encuentras otros.


martes, 18 de julio de 2017

La llegada de las máquinas.

Titú se está preparando para volver, pero no va a volver solo. Además de su hermano Sebastián y del Perro Malako, nuestro héroe tendrá que sumergirse en el extraño mundo del sueño de las máquinas, un viaje realmente estremecedor.

Estos bocetos son parte de los primeros esbozos de la primera historia titulada… “El tesoro”, primer viaje en lo más profundo del silencio.





martes, 13 de junio de 2017

En busca de la verdad.

La verdad, en realidad, depende de la precisión y de la velocidad del que la busca. Igual que la suerte, se la tiene que buscar en el desorbitado baúl de la vida para encontrar un sentido a cualquier pregunta, por muy simple o  compleja que sea.

Ahora bien, ¿quién de los dos tendrá razón o bien suerte? ¿El gatito que acaba de salir disparado como un cohete o el pajarito que emprende su vuelo hacia el firmamento?


lunes, 8 de mayo de 2017

La palabra invisible.

No, un adiós nunca es definitivo. Si buscas en tu memoria, revives tus recuerdos como si nunca antes hubieran ocurrido.

Pero hay que atreverse en su búsqueda, saltar por encima de peligrosos precipicios, seguir un sinuoso sendero incierto, porque la memoria no se deja vencer tan fácilmente. Ella se parece a un árbol inmortal cuyas ramas pueden hablar al que sabe preguntar. 

Entre sus hojas están los libros de papel invisible cuyo suave tacto es un viaje hacia el infinito. 






martes, 18 de abril de 2017

Phil Defer.

Phil aparece en las aventuras de Titú de manera muy esporádica en el álbum “Equinoccio”, pero su presencia va cogiendo fuerza en el libro siguiente titulado “El fin del mundo”, donde nos haremos una idea mucho más exhaustiva de este complejo personaje de carácter fuerte. 

Como la mayoría de los personajes de nuestras aventuras, Phil es una persona real, que aún vive en Saint-Jean-de-Luz, el pequeño pueblo costero donde ocurren gran parte de las peripecias de nuestros héroes. Su apodo proviene de un personaje de Lucky Lucke, un malo de broma de uno de los míticos álbumes de Morris.

Conoció a la madre de los niños en Cambo les bain, cuando esta última estaba en rehabilitación después de su grave accidente de automóvil, una desgracia relatada en el álbum “Mistigri”. 





Exuberante, posesivo, divertido, soñador, deportista, muy grande y sin mucho pelo, es así que Titú y Sebastián lo veían en esta época, a mediados de los 70, y es verdad que con él era imposible aburrirse, las aventuras y desventuras llegaban solas.

Es cierto que reemplazó de una cierta manera al padre de los niños, creando lazos que los unieron a todos para siempre.



Sus grandes aficiones: la pesca, los amigos, el whisky y las mujeres, una mezcla peligrosa, sobre todo con la madre de Titú a su lado. Como ya se ha dicho, el ambiente en casa era bullicioso y siempre a punto de estallar.

Phil coleccionaba las monedas antiguas que encontraba en la playa gracias a su famoso “Detector de métales”, uno de los primeros en la época. Me hace mucha gracia esta foto porque en el fondo de los vasos de chupitos que vemos, se podía admirar bellas chicas desnudas, un verdadero milagro para los niños que, obviamente, sólo podían mirar.













Es cierto que está época fue muy complicada para nuestro Titú que siempre se quedó un poco atrás con su relación con Phil, pero ahora que he escrito tantas historias sobre ambos, sabemos la importancia que tuvo en su vida.

Volví a ver a Phil el verano pasado. Lo más curioso de todo es que no ha cambiado para nada. Se casó, tuvo un hijo, Petit Pierre, y sigue con sus aficiones… bueno, casi todas.


martes, 7 de marzo de 2017

Invisible.

A veces, los guerreros lloran.. pero sólo cuando les duele el corazón. 

¿Quién no ha vivido ese terror infantil, cuando una madre sufre, lejos de tu alcance y de tu amor?

Los recuerdos nos engañan, sí, pero también son los guardianes del tesoro de nuestra memoria. Somos selectivos y no queremos acordarnos de todo porque el dolor suele estar siempre al acecho.

Curiosamente, es ese mismo dolor el que ayudó a Titú, muchos años más tarde, cuando su apodo no era más que un leve espejismo de la infancia, para escribir sus recuerdos. Después, poco a poco, se transformaron en esas bellas novelas gráficas que narran sus aventuras, a veces inventadas.

Un día, cuando es el momento, volvemos a recordarlo casi todo.  


miércoles, 15 de febrero de 2017

Transfiguración.

Cuando presenté el primer capítulo de Styx a Carlos, le expliqué que, por muy tenue que sea, existía un lazo entre Titú y el personaje anónimo de nuestro nuevo proyecto.

Pedí a Carlos de imaginarme de viejo, dejando atrás toda la documentación que nos sirvió para realizar las aventuras de nuestro joven héroe.

Me hicieron gracia sus primeros esbozos que hizo a mano alzada, aquí, en el despacho, justo delante de mi. 

Lo más curioso de todo es que ni siquiera me observaba para tomar referencias visuales… como si ya supiese quién iba a ser en un improbable futuro.

En ellos, aparezco cruzándome conmigo mismo, una experiencia bastante sorprendente reflejada con bastante acierto en el álbum.